Nuestras Manos Sanadoras
Bienvenido al sitio donde puede empezar su cambio
En los momentos actuales del mundo el hombre ha conquistado la ciencia hasta el punto de tener muchas más posibilidades de una vida longeva. No obstante esto ha creado un nuevo reto para el ser humano. La velocidad de los cambios: esta nueva forma de vivir de hoy es causa de la enfermedad del siglo: el estrés. Todo ha sido demasiado rápido para su adaptación. El estrés era natural y beneficioso para el hombre primitivo. Era supervivencia. Al enfrentarse el cazador a la caza se cortaba el sistema digestivo, la reproducción, se aceleraba el corazón, lo pulmones tenían más capacidad y había una mayor segregación de adrenalina. Pero después había movimiento, se utilizaba esta energía para el ataque o huida hasta volver a estados normales. ¿Y el hombre moderno? La preparación para el "ataque" sigue su curso, pero el desenlace no. Así que la energía queda bloqueada, sin expresión. El nudo en el estómago se hace cada vez más fuerte y así continuamente. Además la ciencia moderna y las mejoras en la vida cotidiana han conseguido que el hombre no muera ya de enfermedades antes mortales por necesidad, por lo tanto tenemos una situación cada vez más crónica. Nos encontramos ahora con un hombre que llega a la jubilación, a menudo sin preparación para el ocio o para disfrutar; con enfermedades controladas y mucho estrés y depresión acumulados, que vive en un mundo cada vez más artificial. No soy medico, ni pretendo ocupar su respectado lugar; simplemente añadir mi grano de arena en servicio de quien pueda considerarlo útil: compartir lo que para mí me ha dado resultado. Técnicas que combinan lo moderno y lo antiguo y que cada día encuentran nuevas formas de expresarse. No deben dejar de seguir las instrucciones de su medico y sí consultarle sobre la practica de cualquier de estas técnicas antes de comenzar en su utilización. Estamos aun dando forma a la energía e idea de esta página, que pretende compartir de un modo sencillo pequeños conocimientos que pueden servirte como me han servido a mí.